domingo, 31 de enero de 2010

"La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando."




Apreciados lectores esta entrada esta dedicada a todos aquellos que como yo tienen la determinacion de luchar por un objetivo y no se rendiran hasta darlo todo en su lucha.
Sin duda habra gente en el camino que trate de impedirlo, de crear desanimo, que dira que es imposible. Tambien para ellos esta dedicada esta entrada.

Como sabeis los que me conoceis y habreis imaginado los que seguis el blog s
oy un gran admirador del ex- Campeon del Mundo, Garry Kasparov. En entradas anteriores ya comente el IQ de Kasparov, que esta estimado en 190, el segundo mas alto de la historia, solo por detras del genio inventor Leonardo Da Vinci al que se le considera un IQ de 210. Para mi su palabra goza de gran respeto y consideracion, especialmente en cuanto a lo ajedrecistico. Y esto es lo que Garry dijo en una entrevista para Chessbase realizada en Noviembre de 2009 durante su visita a Malasia y que ha sido publicado recientemente.

(Chessbase) ... ¿Qué factores te impulsaron hacia la maestría en el juego? ¿Cómo supiste que era tu auténtica pasión?

(Kasparov) ...En mi interior tengo claro que no hubiera alcanzado un éxito semejante en otra cosa que no fuese el ajedrez. Por suerte el juego me llegó de forma natural, con sus requerimientos encajando con mis talentos como un guante...
(Chessbase) ...Volviendo a tu propia experiencia y viendo como los niños de hoy en día comienzan muy jóvenes en el ajedrez, algunos con cuatro o cinco años, ¿piensas que eso es demasiado temprano, dado que tu comenzaste en el ajedrez solo cuando tenías siete años?

(Kasparov) No creo que se trate de comenzar a jugar demasiado joven o demasiado tarde. En vez de eso, se trata de la meta o el objetivo en el aprendizaje del juego. Creo que el ajedrez puede jugar un papel muy importante en la educación de los niños ya que puede ayudar a mejorar su visión de las cosas que les rodean. La mayor parte de ellos (de hecho el 99,9%) no volverán a jugar al ajedrez en su vida, pero aún así es muy útil que el ajedrez se incluya en el currículo educativo general. Si los niños muestran interés por el ajedrez a los cuatro o cinco años, entonces estupendo. Creo que tienes que ayudar a los niños, que guiarlos, pero que no se les debe forzar a hacer algo que no les gusta. Por ejemplo, a mi hijo no le gusta jugar al ajedrez. No le interesa y no hay nada que yo pueda hacer al respecto. Aprendió a jugar al ajedrez cuando tenía cinco o seis años y no mostró un interés especial. No mostró ninguna pasión por él. A la vez que jugamos un papel importante tratando de guiar a los niños para que no estén bajo la pesada influencia de los mecánicos juegos modernos, también debemos comprender las limitaciones de nuestra interferencia. Se trata de encontrar el punto de equilibrio de influenciarlos sin ser demasiado latosos ni causarles una reacción en contra. Eso es cierto en cualquier forma de relaciones humanas, sean en un equipo de trabajo o en una relación paternofilial.

(Chessbase) ¿En tu opinión puede tener éxito en el ajedrez un individuo con menos talento, si pone la máxima pasión en el juego y elabora un plan detallado para llegar a esa meta?

(Kasparov)
Escribí en mi libro "Cómo la vida imita al ajedrez" que trabajar duro es también parte del talento de un individuo. (Nota de JaqueGranada: La capacidad de algunas personas de entregarse al trabajo de una forma impensable para otros es un talento que solo algunos poseen.) A veces me resulta difícil entender lo que significa cuando uno dice “¡Oh, tiene talento, pero es perezoso!”. Para mi esto simplemente muestra que hay un gran vacío en el carácter de la persona. El trabajo duro es una forma de talento; de hecho es un elemento importante del talento de la persona. ¿Si no se trabaja duramente, cómo pueden convertirse los dones naturales en auténticos diamantes? Así que por eso pienso que trabajar duro es a veces tan importante como tener un talento.




(Nota de JaqueGranada: Para aquellos que quieren o creen ser los mejores y que critican a los que comentamos las horas que dedicamos a estudiar Ajedrez os dire que para trabajar esas horas, HAY QUE SER CAPAZ!!)

Por supuesto, tengo que admitir que será difícil que alguien sin un gran talento sea campeón mundial, pero aún así se puede llegar muy alto y lograr mucho, incluso con un talento limitado.
Cuando digo talento limitado, por favor no se confundan con el término. La gente puede llegar a confundirse ya que, como sabes, talento puede significar cualquier cosa. Ser el número uno de tu escuela requiere algún talento. Ser el número uno del mundo también requiere talento, pero son formas de talento muy distintas. Asi pues, soy un gran defensor del concepto de que la capacidad de trabajar duro es un talento único y si puedes trabajar duro y si puedes echar largas horas y si puedes concentrarte en la meta y si puedes elaborar planes detallados, podrías ir por delante de de tus competidores incluso si tienes menos talento o estás menos dotado o cualquier otra cosa, sencillamente porque ellos no son tan buenos a la hora de organizar el trabajo. (Nota de JaqueGranada: Si a esta capacidad de trabajar añades talento para el Ajedrez...)

Para concluir os ofrezco 2 frases celebres, aunque esta vez no estan relacionadas directamente con el Ajedrez y os invito a reflexionar sobre ellas:
  • Cuando en el mundo aparece un verdadero genio, puede reconocérsele por este signo: todos los necios se conjuran contra él. (Jonathan Swift, escritor irlandes)
  • Quien tiene ideas es fuerte, quien tiene ideales es invencible. (J.Narovsky, escritor argentino)




miércoles, 20 de enero de 2010

Las Maquinas, Invencibles.


En lo que termino de redactar la segunda parte de la entrada "Reflexiones y Bienvenida al 2010" quiero compartir este interesante articulo de Kenneth Rogoff, Gran Maestro y catedrático de economía y política pública en la Universidad de Harvard para el diario El Pais.




Ahora que la economía sale cojeando de la última década para entrar en una nueva en 2010, ¿cuál será el próximo gran motor del crecimiento mundial? Por aquí se apuesta por la de la "decena", que será una década en la que la inteligencia artificial alcanzará la velocidad de escape y empezará a tener una influencia económica equiparable a la irrupción de la India y China.


Reconozco que mi perspectiva está muy condicionada por los acontecimientos del mundo del ajedrez, un juego que antes practicaba como profesional y que todavía sigo a distancia. Aunque especial, el ajedrez por ordenador ofrece a pesar de todo una ventana para observar la evolución tecnológica y un barómetro del modo en que la gente podría adaptarse a ella.

Un poco de historia podría venir bien. En 1996 y 1997, el campeón mundial de ajedrez, Gary Kaspárov, jugó un par de partidas contra un ordenador de IBM llamado Deep Blue. En aquella época, Kaspárov dominaba el ajedrez mundial del mismo modo en que Tiger Woods -al menos hasta hace poco- ha dominado el golf. En la competición de 1996, Deep Blue asombró al campeón venciéndole en la primera partida. Pero Kaspárov se adaptó rápidamente para explotar la debilidad del ordenador en la planificación estratégica a largo plazo, donde su juicio e intuición parecían superar el conteo mecánico del ordenador.

Desafortunadamente, el extremadamente confiado Kaspárov no se tomó a Deep Blue lo bastante en serio en la revancha de 1997. Deep Blue ganó al campeón, y ganó la competición por 3,5 a 2,5. Muchos analistas han afirmado que el triunfo de Deep Blue es uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX.

Quizá Kaspárov habría ganado la revancha si ésta se hubiese prolongado 24 partidas (por entonces, la duración habitual de los campeonatos mundiales). Pero durante los años siguientes, aun cuando los humanos aprendían de los ordenadores, éstos avanzaban a un ritmo más rápido.

Con procesadores cada vez más potentes, los jugadores virtuales de ajedrez desarrollaron tanto la capacidad de anticiparse en sus cálculos que la distinción entre cálculos tácticos a corto plazo y planificación estratégica a largo plazo dejó de estar clara. Al mismo tiempo, los programas de ordenador empezaron a explotar enormes bases de datos de juegos entre grandes maestros (el título más alto en el ajedrez), utilizando los resultados de las partidas humanas para extrapolar qué movimientos tenían más probabilidades de éxito. Pronto quedó claro que hasta los mejores jugadores de ajedrez humanos tendrían pocas posibilidades de conseguir algo más que unas tablas ocasionales.

Actualmente, los programas de ajedrez han llegado a ser tan buenos que hasta los grandes maestros tienen a veces dificultades para comprender la lógica que hay tras sus movimientos. En las revistas de ajedrez se ven a menudo comentarios de importantes jugadores, que dicen cosas como: "Mi amigo virtual dice que debería haber movido el rey en lugar de la Dama, pero sigo pensando que he hecho el mejor movimiento humano que era posible".

Y la cosa se pone aún peor. Muchos programas de ordenador disponibles en las tiendas pueden configurarse para imitar los estilos de los grandes maestros hasta un punto que resulta casi increíble. De hecho, los programas de ajedrez están ahora muy cerca de superar la última prueba para la inteligencia artificial propuesta por el matemático británico Alan Turing, ya fallecido: ¿puede un humano que converse con la máquina saber que no es humana?

Yo, desde luego, no. Irónicamente, como el fraude con la ayuda de ordenadores está cada vez más presente en los torneos de ajedrez (con acusaciones que alcanzan los niveles más altos), el principal dispositivo de detección requiere el uso de otro ordenador. Solamente una máquina puede saber a ciencia cierta lo que otro ordenador haría en una situación determinada. Quizá si Turing estuviese vivo hoy día, definiría la inteligencia artificial como la incapacidad de un ordenador para saber si otra máquina es humana.

Así que ¿ha dejado todo esto sin trabajo a los jugadores de ajedrez? La respuesta es "todavía no", lo cual resulta alentador. De hecho, en cierto sentido, el ajedrez es tan popular y tiene tanto éxito hoy como en cualquier momento de las últimas décadas. El ajedrez se presta muy bien al juego en Internet, y los aficionados pueden seguir los torneos de máxima categoría en tiempo real, a menudo con comentarios. La tecnología ha contribuido enormemente a universalizar el ajedrez: el indio Vishy Anand, ahora el primer campeón mundial asiático y el joven noruego Magnus Carlsen tienen reconocimiento internacional incluso extraajedrecistico. El hombre y la máquina han aprendido a coexistir, por ahora.

Por supuesto, esto es una pequeña muestra de los cambios mayores que podemos esperar. Los horribles sistemas informatizados de atención telefónica que todos padecemos ahora podrían mejorar realmente y puedo imaginar que algún día lleguemos a preferir de hecho a los operadores digitales antes que a los humanos.

Puede que en 50 años los ordenadores hagan de todo, desde conducir taxis a realizar intervenciones quirúrgicas rutinarias.(Nota de JaqueGranada: "A si?, y entonces en que vamos a trabajar?. Es ahora y fijate como estamos, cuando las maquinas hagan todo eso, habra que suprimir el trabajo, digo yo...O tener una maquinita de esas, que lo haga todo y tu cobras sus servicios".)

(sigue el articulo...)Antes de llegar a eso la inteligencia artificial transformará la educación superior y hará posible que una formación universitaria de primera categoría esté al alcance de la población general, incluida la de los países pobres en vías de desarrollo. Y, naturalmente, hay aplicaciones más prosaicas pero cruciales de la inteligencia artificial en todas partes, desde la gestión de la electrónica y la iluminación de nuestras casas hasta la aparición de "rejillas inteligentes" para el agua y la electricidad, que contribuirán a controlar éstos y otros sistemas para reducir los residuos.

En resumen, no comparto el punto de vista de muchos que afirman que, después de Internet y el ordenador personal, habrá que esperar mucho hasta la próxima innovación que genere cambios paradigmáticos. La inteligencia artificial proporcionará el impulso que hará avanzar a la década de la decena. De modo que, a pesar de un mal comienzo con la crisis financiera (la cual seguirá ralentizando el crecimiento mundial este año y el que viene), no hay ningún motivo por el que la nueva década tenga que ser un fracaso económico.

A menos que se produzca otra serie de crisis financieras profundas no lo será (siempre que los políticos no se interpongan en el camino del nuevo paradigma del comercio, la tecnología y la inteligencia artificial).